4º E.S.O. Biología y Geología - Unidad 7.- Genética molecular - Actividad nº 23

Lee el texto de la izquierda antes de realizar el ejercicio de la derecha:

Los aminoácidos (aa), representados como bolitas de colores en este dibujo, se unen formando dipéptidos (2 aa), tripéptidos (3aa), tetrapéptidos (4 aa), ..., polipéptidos (unos 100 aa) y proteínas (moléculas más grandes).
Con los 20 aminoácidos proteicos se pueden formar 20500 proteínas distintas que contengan 500 aminoácidos cada una. El número de proteínas diferentes, teniendo en cuenta que también varía el número de aa (no siempre es 500 como en el ejemplo mencionado), es elevadísimo (casi "infinito"). Las proteínas más importantes son las enzimas, que hacen posible las reacciones bioquímicas.
Por otro lado, es importante saber que las proteínas tienen una forma espacial, tridimensional, que depende de la secuencia de sus aminoácidos. Esta forma "3D" permite a cada proteína desempeñar su función específica. Así, una enzima puede compararse con una llave que abre sólo una cerradura (una reacción bioquímica); si cambia la forma de la llave, la cerradura no se abre: del mismo modo, una enzima alterada como resultado de la mutación de un gen (un cambio en la secuencia de bases) puede resultar inactiva, y la reacción bioquímica deja de ocurrir. Esto explicaría cómo algunas mutaciones génicas pueden originar enfermedades genéticas. En otras ocasiones, la mutación provoca la aparición de una nueva proteína que supone alguna ventaja (no todas las mutaciones son "malas").
Las proteínas son largas cadenas de aminoácidos. Las cadenas peptídicas o polipeptídicas son algo más cortas (menos de 100 aa).
Hay sólo 4 aminoácidos diferentes que, combinándose de diversas maneras, dan lugar a muy pocos tipos de proteínas.
La secuencia de aminoácidos de una proteína depende de la secuencia de bases del material genético.
Las proteínas son sintetizadas en las mitocondrias, unos pequeños orgánulos exclusivos de la célula eucariota animal.
Las enzimas son proteínas que posibilitan las reacciones químicas en los seres vivos. Por consiguiente, estas reacciones dependen del ADN.
Las mutaciones génicas pueden provocar enfermedades genéticas, ya que pueden dejar de ocurrir ciertas reacciones bioquímicas.
Las mutaciones génicas siempre causan enfermedades. No es posible que aparezca, por mutación, una proteína más eficaz. Por ello no podemos explicar la evolución de las especies.